Aval: ¿qué es y cómo puedo hacerlo?

Aval Bancario

Aval Bancario

La palabra aval, tiene diferentes definiciones según el campo de estudio desde donde se trate. Pero, básicamente es una garantía, total o parcial, de algún pago o préstamo.

Cuando se establece un aval, se obliga a un tercero a responder por el deudor en caso de que no cumpla con su contrato.

El aval, prácticamente coloca en juego su dinero o bienes por respaldar a otra persona.

¿Un aval es lo mismo que una fianza?

Según el Diccionario Jurídico Mexicano “es un acto jurídico unilateral, abstracto y completo de naturaleza cambiaria que obliga autónoma, distinta y personalmente al avalista para el pago de la obligación.”

En otras palabras, la diferencia con la fianza es que la fianza se paga primero antes de obtener el producto, bien o servicio.

El avalista o persona quien se presta como aval, cumple las condiciones del fiador, es decir, quien hace la negociación, no es el avalista.

Sin embargo, el avalista es el único obligado a responder jurídicamente en caso de daños o incumplimientos.

¿Un aval solo paga con dinero?

No, dependiendo del contrato, ni siquiera se acepta el pago con dinero, sino con bienes que cumplan el valor que cubra lo establecido.

Un avalista puede verse obligado a pagar con un coche nuevo o hasta con su propia casa.

Todo esto debe quedar por escrito en la negociación, indicando el valor total o parcial que tendría que pagar el aval.

De hecho, en el caso del derecho tributario, el aval está obligado a pagar únicamente a través de un título de crédito.

¿Para qué tipo de situaciones necesito un aval?

En México es bastante común que para cualquier arrendamiento te soliciten un aval.

¿Por qué? porque el pago completo no se hace de una vez, a diferencia de una compra, sino que es por cuotas.

Muchas veces si vas a rentar un departamento o un local comercial necesitas pagar un mes de depósito, un mes de adelanto y un aval.

En el caso del mercado automotriz, también es alta la probabilidad de que te soliciten uno.

¿Cualquier persona puede ser mi aval?

No, debe ser alguien que esté dispuesto a cubrir cualquier gasto que se pueda presentar y tenga solvencia económica o bienes sin hipotecas ni deudas.

Algunas personas aceptan ser aval sin tener realmente conocimiento del compromiso que están adquiriendo.

La confianza hacia una persona no puede ser razón suficiente para aceptar una responsabilidad de este tipo.

Es fundamental saber que en caso de desastres naturales o accidentes, si no hay un seguro, es el aval quien debe responder en caso de que el fiador o deudor no puedan hacerlo.

Definitivamente son muchos los escenarios que hay que discutir antes de aceptar ser el respaldo económico de alguien.

¿Puede mi banco ser mi aval?

Sí, solo que en estas situaciones se maneja más la opción de préstamos.

En el caso de un aval bancario, es probable que tengas que pasar por la investigación de un buró de crédito primero.

Además, el banco debe asegurarse que tienes un excelente historial crediticio antes de aceptar.

También, es muy probable que tengas que aceptar algunas condiciones que establezca el banco.

Por otra parte, deberás firmar un contrato también con el banco y en caso de no cumplir, puedes verte afectado por graves problemas legales.

Las condiciones y requisitos dependerán del banco y de tu reputación financiera con ellos.

¿Qué debo tomar en cuenta antes de ser el aval de alguien?

  • Piénsalo dos, tres, cuatro veces o las que sean necesarias.
  • Asegúrate de que esa persona tenga para cubrir gastos no presupuestados, que tú seas más un plan B.
  • Analiza el monto por el cual harán el aval.
  • Asegúrate de tener la solvencia económica para pagar.
  • Haz una caja de ahorros o una cuenta para tener la cantidad estipulada que sea intocable.
  • Asesórate con un abogado y un experto financiero.
  • No firmes solo, es un proceso legal con consecuencias delicadas, asegúrate de que haya testigos y abogados.

En resumen, recuerda:

  • Si esa persona no cumple tú serás quien responda.
  • Esta condición aplica así seas una entidad financiera.
  • Si no puedes pagar la deuda, puedes enfrentarte a cobros jurídicos.
  • Tu historial crediticio se puede ver afectado en caso de no cumplir.
  • Puedes perder tus bienes.
  • Siempre asesórate con expertos antes de realizar un trámite de este tipo.
  • No realices estos trámites sin la presencia de testigos y tu abogado.
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