Negociar tus deudas de tarjeta de crédito ¿se puede?

Como negociar una deuda de tarjeta de crédito

Como negociar una deuda de tarjeta de crédito

Negociar deudas nunca es sencillo, no importa si es con tu mejor amigo o si es con un banco.

Así que hoy te enseñaremos cómo hacerlo con las deudas de tus tarjetas de crédito.

¿Qué es lo primero que necesitas tener en mente para negociar?

  1. El objetivo de la negociación: recuerda que debe ser un ganar-ganar.
  2. Con quién voy a negociar: ¿cómo ha sido tu relación con el banco?
  3. Tu historial crediticio: ¿tienes muchas deudas pendientes o es primera vez que te retrasas?
  4. El monto: ¿cuánto debes, en cuánto tiempo puedes pagarlo?
  5. La forma: cómo vas a resolver esa deuda, en cuánto tiempo, ¿contarás con algún aval?

Una vez que hayas pensado la respuesta a todas estas interrogantes, estás listo para negociar.

Estos tips te sirven para cualquier tipo de negociación pero nos enfocaremos en tu deuda con las tarjetas de crédito.

¿Qué podría salir mal?

Siempre es necesario un plan b, por eso te mencionaremos algunos inconvenientes que podrías tener al negociar.

  1. Tu abogado quiere cobrar demasiado, es más fácil pagar tu deuda que contar con su apoyo.
  2. Te puede solicitar un pagaré, esto puede poner en riesgo tus bienes (casa, coche).
  3. Te pueden negar la negociación y esto va a dañar tu historial crediticio en el buró de crédito.

Algunas de las consecuencias de esto sería que te nieguen también futuros préstamos.

¿qué hacer en estos casos? no firmar nada y buscar un asesor financiero.

Entonces, entremos en la materia, ¿puedo negociar mis deudas de tarjetas de crédito?

Sí, claro que sí y vamos a explicarte en simples pasos cómo hacerlo.

  1. Elige bien cuáles deudas vas a negociar, no escojas la más pequeña pero tampoco la más grande.
  2. Prepárate financieramente antes de iniciar a negociar, puede que te pidan algún porcentaje de adelanto.
  3. Crea un presupuesto basado en la solicitud que harás, si aceptan la negociación no hay manera de que quedes mal.
  4. Empieza a ahorrar dinero semanal, será más sencillo que reunir una vez al mes un monto mayor.
  5. Establece tú el monto inicial que puedas pagar para ir saldando esa deuda a tu manera.
  6. Si vas a hacerlo vía telefónica o a solicitar una cita, llama a media mañana (en la tarde ya la gente está cansada).
  7. Sé la persona más amable del planeta.
  8. Destaca el tiempo que llevas como cliente y si tu historial crediticio es positivo apóyate en él.
  9. Si puedes solicitar un reporte al buró de crédito ¡excelente! este será tu respaldo.
  10. Que todo, hasta el más mínimo detalle, quede por escrito, firmado y sellado.

Miremos ahora las dos caras de la moneda

Primero, supongamos que ganaste en tu proceso de negociación y aceptaron el cambio en tus deudas, ¿qué debes hacer ahora?

  1. Debes cumplir, en su totalidad, el acuerdo al que llegaron, al mínimo error, ellos podrán eliminar lo negociado y quedarías peor que cuando empezaste.
  2. Ahorra, organízate, haz tu presupuesto y si tienes que decirle a todo el mundo que te recuerde que debes pagar X día ¡hazlo!
  3. No hagas uso de tus tarjetas de crédito hasta salir de la deuda que negociaste. ¡Escóndelas bien!
  4. Mantente atento por si el banco te hace alguna solicitud y revisa que en tu historial crediticio todo esté bien.
  5. Ten siempre en mente que si quedas bien en esta negociación, podrás hacer otras a futuro.

Ahora, ¿qué pasaría si no ganas tu negociación?

  1. Deberás pagar la deuda como estaba establecida.
  2. Quizás el banco incluya este proceso en tu historial y eso no te beneficie del todo.
  3. Probablemente tengas que pedir un préstamo en otra entidad o a otra persona para saldar esta deuda.

¿Qué es lo mejor que podemos recomendarte?

Lo principal y lo que sería lo más lógico: no adquieras deudas que no podrás pagar.

Ten en mente que los créditos y los préstamos son responsabilidades económicas y que pueden llevar a problemas legales.

Cuando vayas a solicitar algo a crédito, hazlo en base a tus ingresos y gastos fijos, es decir:

si mi sueldo es de 15.000 pesos y mis gastos fijos son 7.500 pesos, no puedo adquirir una deuda de 10.000 pesos mensuales.

En caso de alguna emergencia, en la que te veas obligado a obtener un monto mayor a través de un préstamo, asegúrate de solicitar varias cuotas para que el monto mensual quede lo más bajo posible y no se salga demasiado de tu presupuesto.

Por último, y como siempre, te aconsejamos asesorarte con un experto antes de adquirir una responsabilidad de este tipo.

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